

El español conquistó la primera carrera de la temporada en su debut en Ferrari. Todo se juntó para la buena noticia. La pericia del asturiano, que adelantó a Massa en la primera vuelta y no cometió un error durante casi dos horas, y los problemas en el motor Renault del Red Bull de Vettel. Es el estreno soñado. Y doblete de Ferrari, Alonso, primero, Massa, segundo.

La carrera comenzó a definirse en la salida para Alonso. El primer giro a derechas le sirvió de catapulta. Partía tercero y con suavidad, sin buscar trifulca, rebasó a Massa. Lo hizo pegándose al brasileño al desviarse en la curva y aprovechar el rebufo para superarle en la siguiente.
Maniobra limpia, sin reproches. Las bromas de la sala de Prensa del día anterior volaron al baúl de los recuerdos. No hay amigos, ni siquiera conocidos, en la pista.
La situación se ordenó hasta el ecuador de la carrera. Vettel condujo fiable, los neumáticos blandos le respondieron, y mantuvo a raya a Alonso y Massa, que no se conformó con su suerte. Por detrás, la agresividad de Hamilton le permitió ganar posiciones y encaramarse a la pelea, mientras los Mercedes de Rosberg y Schumacher se quedaron un paso por detrás de los equipos de la Champions.






