
15 mil cornetas o vuvuzuelas fueron distribuidas a los fanáticos en el partido que ganaron los Tampa Bay Rays 9-8 a los Florida Marlins en 11 entradas en el Sun Life Stadium de Miami, las cuales crearon la posibilidad de que el ruido haya causado confusión entre el mánager de los Marlins Fredi González y el umpire principal Lance Barksdale.
Luego del juego el mánager de los Rays Joe Maddon, dijo que las cornetas debían ser prohibidas en el béisbol, y se quejó de que “son molestas”.

“Hace mucho ruido y no deja concentrarse”, dijo el relevista Brian Sánchez, de Marlins, al comentar sobre la utilización de la singular corneta en los encuentros de béisbol.
Las cornetas distribuidas el sábado tenían la mitad del tamaño de las vuvuzelas que atruenan los estadios durante la Copa Mundial de fútbol en Sudáfrica. Pero hicieron tal ruido que jugadores y umpires se apresuraron en colocarse tapones en los oídos.






