
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, afirmó que el final de la guerra de Irak, que proclamará este martes en un discurso a la nación, no debe llevarle a “cantar victoria” o caer en la “autocomplacencia”, porque queda mucho por hacer en el país árabe.
Obama reconoció que muchos militares que han regresado sufren estrés postraumático
Horas antes del discurso, el presidente viajó este martes a Fort Bliss, en Texas, para reunirse con los soldados que han regresado de Irak y felicitarles por su labor en el frente, aunque les recordó que la lucha sigue en otro punto, en Afganistán, lo que requerirá de nuevos “sacrificios” a los militares y a sus familias.
Indicó que aunque finalicen las misiones de combate, Estados Unidos seguirá trabajando codo a codo con los iraquíes prestando adiestramiento, y también colaborando en la lucha contra el terrorismo. Según los planes de Washington, durante esta fase de transición permanecerán en Irak unos 50.000 soldados estadounidenses, si bien se espera que abandonen totalmente el país para diciembre de 2011.
Obama quiso agradecer explícitamente los “sacrificios” que han realizado los soldados y sus familias durante los siete años y medio de guerra en Irak, y aseguró que a su regreso “trataremos de serviros a vosotros, tan bien como vosotros habéis servido al país”.
También, reconoció que muchos de los militares que han regresado sufren lesiones cerebrales y estrés postraumático, y aseguró que en los últimos dos años se han incrementado los servicios que se prestan a los veteranos.






