El Jefe de Campaña del Partido Socialista Unido de Venezuela Aristóbuluz Istúriz, conglomerado oficialista que respalda la administración de Hugo Chávez en Venezuela, reconoció que sufrieron una derrota en las elecciones legislativas de Venezuela el 26 de septiembre, ya que pese a tener un mayor número de parlamentarios, no lograron los dos tercios necesarios para aprobar las iniciativas de Gobierno. Pero, ahora bien, el actual presidente Hugo Chávez asegura que ganó los comicios y recomendó a los partidos triunfantes que llamen a una consulta popular para revocarle el mandato.
Chávez aseguró que las elecciones tuvieron un carácter “local” y atacó a quienes señalan que se impuso la oposición, al calificarlos como “especialistas en manipulación”. “Fue un proceso profundamente democrático”, sostuvo sobre las elecciones legislativas del domingo. El mandatario criticó a los medios al señalar que no sabe cuánto tiempo “van a seguir con la mentira” de que Venezuela va “caminando hacia la dictadura”.
“Sigan ganando así. A mí me conviene. ¿Si son la nueva mayoría por qué esperan al 2012? La Mesa de la ultraderecha no debería esperar porque cuántas cosas pueden pasar de aquí a 2012. Yo me puedo recuperar”, dijo Chavez.
El caudillo se preocupó por defender los resultados del oficialismo, al destacar primero que las elecciones fueron “locales”. “Son elecciones importantes pero locales; lo que sucede es que con el ataque del imperio consiguen una importancia universal”, explicó.
En cuanto al Jefe de Campaña del PSUV, afirmó que según sus cálculos, esperaban obtener 110 escaños y no 95 como finalmente ocurrió, lo que equivale sólo al 48% de los votos.

De todos modos debido a que el presidente Chávez aumentó la representatividad de legisladores en zonas donde tiene mayor dominio, quedaron con mayoría al obtener 95 de 165 sillas del parlamento, lo que fue calificado por Istúriz como una contundente Victoria .
Algo extraño
Chávez no celebró el domingo el triunfo legislativo en el llamado “balcón del pueblo“, una ventana lateral del palacio de gobierno de Miraflores en la que siempre celebró sus victorias, despertando comentarios sobre lo ocurrido en las elecciones.







