
El presidente de México, Felipe Calderón, anunció el Sábado 28 de agosto en su cuenta de Twitter (@presidente_FCH) que le dará “bloqueo automático” a los usuarios que lo insulten. Esta declaración ha causado mucha polémica, pues supondría una violación a los derechos de petición, de información y de libertad de expresión de los ciudadanos. Incluso existen juristas que instan a los usuarios bloqueados a que presenten una denuncia para sentar un precedente. El detalle radica en que Felipe Calderón no se presenta como una persona normal, sino que ostenta su cargo. Después de todo, el uso que le da el presidente a su Twitter es para dar a conocer primicias de su gobierno, responder dudas de los ciudadanos, o anunciar actos oficiales y actividades de trabajo.
En este sentido, la cuenta funciona como un canal de comunicación directa con el presidente. Para Sergio Méndez Silva, abogado en Derechos Humanos, mandarle un tweet a Calderón equivale a que en un acto público, una persona se le acerque y le dé una carta. Por esta razón, un bloqueo de usuario sí representa una violación a los derechos individuales del ciudadano, y también constituye un acto de discriminación.






