Científicos de la Universidad de Minnesota han demostrado que las primeras inhalaciones de un cigarro generan una sustancia tóxica que produce mutaciones que pueden causar cáncer, según el estudio publicado en la revista Chemical Research in Toxicology. Comprobaron que entre 15 y 30 minutos tras inhalar el humo del cigarrillo son suficientes para que dichas sustancias comiencen a actuar sobre el ADN. Para llegar a esta conclusión, los expertos examinaron el nivel de compuestos químicos vinculados al cáncer, es decir, los hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAH, siglas en inglés) en 12 voluntarios. Se notó que el PAH presente en los cigarrillos de los sujetos sometidos a la investigación, fue modificado por el cuerpo y se convirtió en otro producto químico que daña el ADN y que ha sido ligado al cáncer.
Es decir:
“El efecto es tan rápido que equivale a inyectar la sustancia directamente al flujo sanguíneo”.
El profesor Stephen Hecht, de la Universidad de Minnesota, dijo: “Este estudio es único, es el primero en investigar el metabolismo humano de un PAH específicamente producido en la inhalación de humo de cigarrillo, sin interferencia de otras fuentes de exposición, tales como la contaminación del aire o la dieta.
Los científicos responsables del estudio en pequeña escala dijeron que los resultados son una clara advertencia a la gente que piensa empezar a fumar. La institución de beneficencia contra el tabaco Ash, de Estados Unidos, describió el estudio como “espeluznante” y señaló que pone de manifiesto que nunca es demasiado temprano para dejar el hábito.







